domingo, 24 de agosto de 2014

Capítulo III: Problemas y más problemas.

La primera en comprar los pasajes para ir fue la Jechu. Ella y el Nelson los iban a comprar con la tarjeta de su hermana de ella suya de ella.  La Camila y la Maca le dijeron “weona, avisa antes de comprar los pasajes para que los compremos todas juntas” (todas menos yo, claro está.) Días después llega un whatsapp al grupo de las Cariñosas de parte de la Jechu que se leía más o menos así: “amigas, ya compré los pasajes”. Nada más. Conchalevale. No sé si por ahí puso un yupi, o algún exclamativo triunfante. Inmediatamente se ganó el odio de las dos que no tenían el pasaje y que no habían tenido ni tiempo de organizarse para su compra. Y el mío porque soy una weona odiosa, claro está.

Personalmente creo que la felicité, no sin antes pensar “y los compró sola la weona? Maraca”. Es que amiga, ahí te agilaste pesao. Todas lo sabemos. Tú lo sabes. Ya pasó. Ahora ya te amamos de nuevo. Fue inmediato el enojo de la Camila, que no le habló hasta el otro día (te dura poco el enojo, hombre de lata),  y el enojo de la Maca que reclamaba que “es que como se le ocurre no avisar antes, que no cotizamos, que como no avisa. Maraca.” Esta última estuvo enojada más rato.

Puros atados con los pasajes famosos y yo en medio, odiándolas a todas porque iguaaaaal iban a tener sus pasajes culiaos, más dorados que boleto de Willy Wonka. Pero puta, fui amable y comprensiva con las tres malditas. Al final la Maca compró el pasaje unos días después, le salió más caro y hasta el día de hoy reclama por eso. La Camila fue la última y lo compró más barato que todas. Hasta el día de hoy la odiamos por eso.

Mi problema fue más longi, más estúpido y aún no quiero saber cómo termina.
Para sacar la visa ahora hay que hacer una majamama electróloca que yo no entendí nunca y obvio que al primer intento la cagué. La cagá como multiplicada por 4. Así de cagá. Más la cagá porque en realidad no sé multiplicar. Palosho.

Me metí a google en la pega pa hacer el trámite de la visa electrónica y oooooobvio (oooobvio denuevo) me metí al primer lonk que me ofreció google. Nunca lo hagan. Jamás.

La página era, según yo, súper fidedigna porque, oooobvio, cómo van a hacer una página mula de los Llunaitehteit. Esonopasa. Y obvio que la página era súper trucha. Pero claramente yo soy muy pava pa  haberme dado cuenta. Hice todo el papeleo súper contenta, teniendo en cuenta que mis amigas me contaron que les había salido 14 dólares el trámite y eso no es ná (mentira, pa mi es caleta, acuérdense que hasta tengo mis calzones en prenda.) Y cuando al final de todo, de haber ingresado todos mis datos, d haberme conseguido una tarjeta visa con una amiga, de ingresar sus datos, la página me tira un precio satánicamente más alto del que mis amigas me habían dicho en un principio. 79 dólares. Y yo pensé que era mentira. Y le puse “voh dale” al lonk. Y ahí empezó la pesadilla.

Altiro les dije a mis amigas súper contenta que había hecho el trámite y que estábamos todas casi listas pa ir y que yupi y felicidat máxima. Felicidat hasta que mi amiga me dice
-          Weona que pasó, me están cobrando 79 y no 14 dólares por la visa. ¿dónde te metiste?
-          Pero si te mandé el link … (modo perrito abandonado)
-          Pero y te decía le precio? Te mandó un comprobante?
-          No… (modo perrito cagao)
-          Pero puta, Frana…
-          … (modo perrito muerto)

Pánico. Ataque. Muerte. Ya no, muerte no porque aún tengo que ir al viaje culiao pa poder morirme en paz. Pobre pero en paz. Sin calzones ni sostenes pero en paz.

En el momento no hice nada. Pero al empezar a cachar la mansacagaita empecé a hiperventilar heavy, siempre en mi modo póker face. Nadie supo que estaba en desesperación hasta que esa tarde vi a mis amigas de la U y les conté la mansaca. Recién ahí dije” weon no, tengo que hacer algo pa solucionarlo.”
Así que claramente al otro día (jeje) empecé a mandar mails como loca a la embajada y al mail de contacto de la páginatruchademierdateodio. La embajada me respondía puras cosas como sacadas del “Gran libro de respuestas de la embajada 1.01”, osea, puros mails copy paste que usan para responderle a la gente tonta como yo que no cacha como hacer el trámite y se mandan cagazos. Osea, no me sirvió de nada. La paginademierdateodioporcagarme, por el contrario, me respondió al tiro diciéndome en spanglish que iban a cancelar el cobro a la tarjeta. Como estaba todo en spanglish yo dije “misma, no confiemos en esta páginasquerosamecagaste, mejor preguntémosle a la amiga si le hicieron el cobro”
-          Amiga, ¿el cobro? (no fue así pero filo, al grano)
-          Blablabla no se hizo blablablá no sé…
-          Avísame cando sepai po, longi.

    Y me avisó al otro día que no había cobro. Que estaba todo en regla. Que la paginademierdaparecequealgohicistebien no fue tan como el hoyo y mandaron a cancelar los cobros hechos a la tarjeta de mi amiga millonaria.

   Y sólo entonces respiré tranquila. Pal pico. Nunca más hago estas weas sola. Nunca más, Alá, nunquitita más.


2 comentarios:

  1. Jajajaj Frana de mierda chistosa. Pa la otra que te empresto la tarjeta voy a tu casa y hago el trámite con voh en vez de decirte los numeros por telefono. Nota: no soy millonaria y mis calzones también están en prenda. Mis sostenes no, porque los necesito pa no golpearme la cara con mis bubies cuando corra a no perder el avión en las múltiples escalas que haré pa llegar a los estados juntos.

    ResponderEliminar