Cuando vi ‘He is not that into you’ me dije: ‘Misma, obvio que tu eres suficientemente inteligente para darte cuenta cuando un weon no te pesca… obvio’.
ERROR
No soy ni lo suficientemente inteligente, ni madura, ni open-minded para darme cuenta. La famosa frase me rebotó desde las 7 pm hasta ahora, 22.36 sentada frente al computador, que es el único amigo que no me dirá ‘te lo dije’.
Veré la película para sacarme el empacho, pero mi historia no termina como la de Gigi (Ginnifer Goodwin). No señores, porque yo soy la regla y no la excepción. Sad but true.
Me siento como quinceañera cuando el niño que te gustaba le pedía pololeo a una de tus mejores amigas y tu te sentías como el patito feo por semanas. Si eras más depre podía durar, incluso, meses. Hasta que un día muy sabio ibas a hacerte un cambio de lúc (que en mi caso fue dejar de verme como el indio peñe-teñe) y te sentías mejor.
Sola, pero mejor.
A los 15 estaba bien (o era aceptable) llorar por todo y que tus amigas te consolaran y te dijeran: ‘amiga, él no se da cuenta lo linda que eres’. Bullshit. Obvio que no se daba cuenta, estúpidas, si no no tendríamos este problema.
Pero el apoyo te ayudaba y de a poco lograbas olvidar al imbécil que prefirió a otra a vez de a ti.
Me pasó tantas veces que no las puedo ni contar.
Pero a los 23 es vergonzoso, hasta ridículo llorar por ese amor que no fue. Al que quisiste en tu cabeza pero que no tuviste las guts para decirle ni pío. Ese What if que te perseguirá hasta que cambies la página y te acuerdes con risa de lo aweoná que fuiste al volver a la dolorosa pubertad por un mino X.
Me siento como quinceañera cuando el niño que te gustaba le pedía pololeo a una de tus mejores amigas y tu te sentías como el patito feo por semanas. Si eras más depre podía durar, incluso, meses. Hasta que un día muy sabio ibas a hacerte un cambio de lúc (que en mi caso fue dejar de verme como el indio peñe-teñe) y te sentías mejor.
Sola, pero mejor.
A los 15 estaba bien (o era aceptable) llorar por todo y que tus amigas te consolaran y te dijeran: ‘amiga, él no se da cuenta lo linda que eres’. Bullshit. Obvio que no se daba cuenta, estúpidas, si no no tendríamos este problema.
Pero el apoyo te ayudaba y de a poco lograbas olvidar al imbécil que prefirió a otra a vez de a ti.
Me pasó tantas veces que no las puedo ni contar.
Pero a los 23 es vergonzoso, hasta ridículo llorar por ese amor que no fue. Al que quisiste en tu cabeza pero que no tuviste las guts para decirle ni pío. Ese What if que te perseguirá hasta que cambies la página y te acuerdes con risa de lo aweoná que fuiste al volver a la dolorosa pubertad por un mino X.
Mientras escribo esto me doy risa y pena.
Pero ya que.
Pero ya que.
Como dije antes, al único que le puedo contar estas cosas without judging es a este fucking Blog en un universo paralelo. Aquí nadie me ve la cara y así es harto más fácil.
Cheers for you, dumbass.
Igual fue vigorizante volver a los 15…
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