Anti-oda a Josefina Montané
A las minas siempre nos están diciendo que nos tenemos que ver bien. Excelente. Gastamos una cantidad incalculable de plata en zapatos, ropa, maquillaje, cosas para la cara, cosas para el pelo, collares, aros, lentes, peluquería, manicure, toallitas higiénicas, tampones y condones para que a una no la pillen desprevenida (Exacto, caballeros, la cosa ahora es a nuestra manera).
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| I hate you but I love you |
No piensen que la odio. Sostengo que no la conozco y que probablemente debe ser muy simpática y todo eso que uno debe decir porque además tenemos que ser mujeres buenas y de alma pura - aburrido.
No, ella es la encarnación del terror de todo lo que dije anteriormente. Es la modelo que nos ponen en todas partes para decirnos que así debería ser la cosa. Pero no po, señores chilenos, la realidad de las mujeres de este país es bastante distinta.
No medimos dos metros, ni siquiera un metro ochenta. Creo que estadísticamente no medimos más de 1.60m. Somos rechonchas, morenas -sí, señora, nadie le compra que el aire le haya desteñido el pelo al punto de dejarlo platinado - con más tetas que poto y con menos piernas de lo que quisiéramos. Pero esto los publicistas lo saben, a no ser que vivan en un Chile distinto al mío (que puede ser si jamás han bajado de Plaza Italia)
Recuerdo cuando llegué a una tienda hace un par de años y aparece ante mis ojos una talla horrorosa: la XS. La manipulación estética alcanzó el nivel de la mini-ropa. No sólo a una la obligan a ser flaca, sino a desaparecer. Yo asumo que si armo un conjunto con puras tallas XS solo le quedan a mi prima de 13 y thankyouverymuch. (Actualización temporal: ahora existe el sector Petite que para mi son poleras o petos, pero asumo que para las niñas flacas y chicas son vestidos largos...)
Pero bueno, la pobre pelolais no tiene la culpa de ser tan regia y de haberse ganado el amor/odio generalizado de las Chilenas promedio (me cuento entre ellas) al representar todo eso que una no es. Y no sólo lo que una no es, sino lo que NO PODEMOS LLEGAR A SER. Nos vemos imposiblitadas por algo terrible e ineludible: la genética. Esa maldita genética.
Esto fue simplemente un desquite por verla en distintos comerciales. En comerciales para el pelo, de ropa, en teleseries sacándose la ropa y mostrándonos su cuerpecito perfecto y bien formado.
Amiga, usted es parte de nosotras, evítenos el suicidio colectivo y déjese el bigote por lo menos. A los calientes que me tildarán de envidiosa no les importará.





