miércoles, 24 de abril de 2013


Anti-oda a Josefina Montané

A las minas siempre nos están diciendo que nos tenemos que ver bien. Excelente. Gastamos una cantidad incalculable de plata en zapatos, ropa, maquillaje, cosas para la cara, cosas para el pelo, collares, aros, lentes, peluquería, manicure, toallitas higiénicas, tampones y condones para que a una no la pillen desprevenida (Exacto, caballeros, la cosa ahora es a nuestra manera).

I hate you but I love you
En fin, ser mujer es asquerosamente difícil y extremadamente caro. Suficiente como para que podamos vivir tranquilas sin necesidad que nos digan que, además, tenemos que estar flacas, regias, rubias, medir dos metros, tener un poco de teta y un poco de poto pero no de los dos porque entras en la categoría gorda o Yayita. Y así, con todos los reclamos mercantiles al género, llegamos a esta mujer, insoportablemente linda, con una cara que asumo le hicieron vía photoshop previo a salir del vientre materno y un cuerpo escultural que le debe haber dado una madre elfa. Hablo de Josefina Montané. (ya, si , igual suspiren, si la weona es hermosa)
No piensen que la odio. Sostengo que no la conozco y que probablemente debe ser muy simpática y todo eso que uno debe decir porque además tenemos que ser mujeres buenas y de alma pura - aburrido.

No, ella es la encarnación del terror de todo lo que dije anteriormente. Es la modelo que nos ponen en todas partes para decirnos que así debería ser la cosa. Pero no po, señores chilenos, la realidad de las mujeres de este país es bastante distinta.

No medimos dos metros, ni siquiera un metro ochenta. Creo que estadísticamente no medimos más de 1.60m. Somos rechonchas, morenas -sí, señora, nadie le compra que el aire le haya desteñido el pelo al punto de dejarlo platinado - con más tetas que poto y con menos piernas de lo que quisiéramos. Pero esto los publicistas lo saben, a no ser que vivan en un Chile distinto al mío (que puede ser si jamás han bajado de Plaza Italia)

Recuerdo cuando llegué a una tienda hace un par de años y aparece ante mis ojos una talla horrorosa: la XS. La manipulación estética alcanzó el nivel de la mini-ropa. No sólo a una la obligan a ser flaca, sino a desaparecer. Yo asumo que si armo un conjunto con puras tallas XS solo le quedan a mi prima de 13 y thankyouverymuch. (Actualización temporal: ahora existe el sector Petite que para mi son poleras o petos, pero asumo que para las niñas flacas y chicas son vestidos largos...)

Pero bueno, la pobre pelolais no tiene la culpa de ser tan regia y de haberse ganado el amor/odio generalizado de las Chilenas promedio (me cuento entre ellas) al representar todo eso que una no es. Y no sólo lo que una no es, sino lo que NO PODEMOS LLEGAR A SER. Nos vemos imposiblitadas por algo terrible e ineludible: la genética. Esa maldita genética.

Esto fue simplemente un desquite por verla en distintos comerciales. En comerciales para el pelo, de ropa, en teleseries sacándose la ropa y mostrándonos su cuerpecito perfecto y bien formado.
Amiga, usted es parte de nosotras, evítenos el suicidio colectivo y déjese el bigote por lo menos. A los calientes que me tildarán de envidiosa no les importará.


martes, 23 de abril de 2013

Cry, baby, cry.

"El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente"

Últimamente sufro de un mal severo.Puede que se deba a lo mucho que lo hice cuando era chica. Por cualquier cosa, en serio.En fin, últimamente no puedo llorar.


Recuerdo que cuando era chica (o, ya bueno, no tan chica... como hasta los 16) lloraba por absolutamente cualquier cosa. Mis amigas de la vida pueden dar fe de lo que digo.
Era motivo de burla, una de esas tantas razones por las que a una le hacen bullying en el colegio.
Lloraba por situaciones, francamente, ridículas. Sí, estrambóticamente ridículas.

Se me caía y rompía esa clásica Natalie Botanicals (la verde, quién no tuvo una?)... llanto.
Me molestaban por cualquier cosa... llanto.
Me miraban... llanto.
Miedo... llanto.
Honestamente lloraba por todo. Pensándolo bien, la yo de hoy en día no hubiese soportado a la yo de hace 7 años. In so por ta ble.


Después de tanto lloriqueo alaraco, asumo que mi cuerpo simplemente se aburrió. Biológicamente hablando, por dentro debo estar seca como pasa. Ya no debo tener lágrimas para botar. Las malgasté, llorando por colonias y hombres que valían hongo (ya, si todas lloramos por eso, no nos hagamos las locas). Ahora me convertí en esa persona que puede ver una película terrible sin llorar. Vi Hachiko y no, señores, no lloré ni un poquito.

Recuerdo que en mis tiempos de llorona sin censura, me ponía a llorar cada vez que me retaban. Era tanto que mi mamá llegó al punto insensible de gritarme cosas como: "CÓRTALA DE LLORAR CADA VEZ QUE TE RETAN!!!"
y zás!, me cagó.
No lloré nunca más.

Ahora soy esa amiga desagradable que le pone la nota fría a las despedidas mocosas, la mujer sin sentimientos que no llora cuando en Inteligencia Artificial David le pide al hada que le devuelva a su mamá, en esa que no llora cuando todos lloran de felicidad por la nota de la tesis...

Soy la peor.
Voy a pasearme por situaciones tristes para ver si fluye esa agüita salada.
Lo reto a que me moleste hasta el llanto.
En serio!

Pero le advierto, que yo dije que no lloro, no que no pego.




martes, 16 de abril de 2013

Backspace Key



Me da pena no haber podido recuperar esos recuerdos perdidos de mi antiguo Blog.

Esos flashes de lucidez con los que gozaba a los 17 y que se han ido apagando con el tiempo. Los años me quitan la capacidad imaginativa.
Ya no me acuerdo mucho de esa yo. De esa época queda uno que otro cuaderno (universitario, matemáticas, 100 hojas, 7mm) lleno de escrituras ya inútiles y sin sentido. Otros tantos llenos de números, más inútiles aún (qué recuerdo valioso me entrega una raíz cuadrada?).

A crear nuevas cosas para recordar y entonces, quizás, la yo de unos años más pueda hacer lo que esta ya no puede.
(Nota mental: rescatar las frases escritas en los bordes de las fotocopias para la universidad. A veces eran interesantes)

Debí haberle hecho caso a la película


Cuando vi ‘He is not that into you’ me dije: ‘Misma, obvio que tu eres suficientemente inteligente para darte cuenta cuando un weon no te pesca… obvio’.

ERROR
No soy ni lo suficientemente inteligente, ni madura, ni open-minded para darme cuenta. La famosa frase me rebotó desde las 7 pm hasta ahora, 22.36 sentada frente al computador, que es el único amigo que no me dirá ‘te lo dije’.
Veré la película para sacarme el empacho, pero mi historia no termina como la de Gigi (Ginnifer Goodwin). No señores, porque yo soy la regla y no la excepción. Sad but true.

Me siento como quinceañera cuando el niño que te gustaba le pedía pololeo a una de tus mejores amigas y tu te sentías como el patito feo por semanas. Si eras más depre podía durar, incluso, meses. Hasta que un día muy sabio ibas a hacerte un cambio de lúc (que en mi caso fue dejar de verme como el indio peñe-teñe) y te sentías mejor.
Sola, pero mejor.

A los 15 estaba bien (o era aceptable) llorar por todo y que tus amigas te consolaran y te dijeran: ‘amiga, él no se da cuenta lo linda que eres’. Bullshit. Obvio que no se daba cuenta, estúpidas, si no no tendríamos este problema.
Pero el apoyo te ayudaba y de a poco lograbas olvidar al imbécil que prefirió a otra a vez de a ti.
Me pasó tantas veces que no las puedo ni contar.

Pero a los 23 es vergonzoso, hasta ridículo llorar por ese amor que no fue. Al que quisiste en tu cabeza pero que no tuviste las guts para decirle ni pío. Ese What if que te perseguirá hasta que cambies la página y te acuerdes con risa de lo aweoná que fuiste al volver a la dolorosa pubertad por un mino X.
Mientras escribo esto me doy risa y pena.
Pero ya que.

Como dije antes, al único que le puedo contar estas cosas without judging es a este fucking Blog en un universo paralelo. Aquí nadie me ve la cara y así es harto más fácil.


Cheers for you, dumbass.
Igual fue vigorizante volver a los 15…
Y después de tantas opiniones diversas acerca de lo que tengo que hacer, lo que no debo y lo que por ningún motivo se me debe ocurrir, sigo en el mismo lugar de siempre. Un poco más confundida y viendo cada vez más aristas a mi supuesto problema.
La decisión se torna cada vez más difícil. Cada persona que te recomendó que hacer espera algo de ti. Y cada persona espera algo distinto.
De alguna u otra manera todos esperan que no los decepciones, pero tu solo esperas hacer las cosas lo mejor posible.

… Screw it. 

The soul aids the body, and at certain moments, raises it. It is the only bird which bears up its own cage.
Victor Hugo, Les Misérables

Los gatitos, se verán muy lindos vestiditos (?)



Mi vida Jipster está incompleta. Me falta algo esencial en este mundo moderno y shúper loco: no me gustan los gatos (y no tengo iPhone, pero eso es porque soy pobre).Es más, no solo no me gustan, me dan alergia. Alergia severa.

Inclusive a la hora de comprarme ropa tengo problemas. No hay blusa que no tenga gatos, ni aro que no tenga un felino doméstico plasmado.
Yo entiendo que pueden ser tiernos e independientes y ariscos (no entiendo a quién le gusta convivir con un personaje a la más mínima muestra de afecto te rasguña o te muerde), pero, en serio, yo prefiero a mi perro. El Benito es igual de independiente que sus gatos y me ama. Sanseacabó.

No piensen que los odio, los soporto y los respeto como a cualquier ser viviente. Miento, odio a las avispas y las moscas, demándenme. Pero no puedo entender esa fiebre gatuna que revoluciona desde las redes sociales hasta a esa gente a la que nunca le gustaron los gatos, pero su Instagram tiene mínimo una foto semanal de mininos. De la calle, pero el minino está. Para completar el pack, obvio.


Lo otro que me llama muchísimo la atención es que cada persona que tiene gato cree que el suyo es el más especial, el que tiene más mañas, el que hace eso que todo el resto del universo gatuno no puede hacer. Siempre hay algo que hará que el gato genérico en cuestión se transforme en un ser único e irrepetible (a sus ojos, señores, porque para nosotros, simples mortales, sigue y seguirá siendo solo un gato).

Señoras, señores: no traspasen sus ganas de ser súper distintos y súper independientes a un ser que no tiene la culpa de ser el objeto más fashion de la temporada.

Amigos amantes de los gatitos, no me odien (o si quieren háganlo, pero asumo que poco va a incentivar mi amor por los gatos). Soy solo una alérgica en busca de respuestas.

No soy jipster y no tengo gato. 
Who am I!?


p.d: buscando fotos para esto solo encontré fotos de ternuras. Gatos bebés. Pero eso es un engaño, igual los felinos crecen. Es el orden de la vida. Y es como las guaguas, crecen y el poder del tiempo los transforma en bolas adorables de pelo en seres del infierno.

Ay mísero de mí, ¡ay infelice!





"A reinar, fortuna, vamos; no me despiertes, si duermo, y si es verdad, no me duermas. Mas, sea verdad o sueño, obrar bien es lo que importa. Si fuere verdad, por serlo; si no, por ganar amigospara cuando despertemos."



El tiempo humano no da vueltas en redondo, sino que sigue una trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir.
- Milan Kundera